Siguiendo los pasos del mandatario venezolano Hugo Chávez que podría perpetuarse en el poder a través de la reelección, su colega nicaragüense Daniel Ortega, pretende también reformar la constitución para reelegirse aunque sea por una sola vez, pero otorgarse él y su colega expresidente Arnoldo Alemán –condenado por corrupción– una diputación (y por ende inmunidad que aquí se confunde con impunidad) vitalicia.
Este es un artículo que escribí para la Red Probidad. Leerlo.

