| foto por enrique.araya |
Normalmente me opongo a casi todo. Protesto pacíficamente, exponiendo mi punto de vista, y casi siempre tengo la razón. Si no juzguen ustedes.
Caso 1. El otro día estaba en la sala de cines de un centro comercial de Managua viendo una película francesa que apenas comenzaba cuando dos jóvenes, a pesar de que la sala estaba vacía, llegaron cerca de mí y en vez de mirar la pantalla comenzaron a platicar. Continuar leyendo ‘¡Protesto por todo!’